La salud de la piel puede verse influenciada por muchos factores. La principal causa del acné en adultos es un desequilibrio de andrógenos. Sólo alrededor del 43% de los afectados tienen niveles normales de testosterona. Los niveles elevados de testosterona a menudo ocurren después de suspender la píldora o son un síntoma de enfermedades subyacentes como el síndrome de ovario poliquístico.
El estrés y la dieta son factores muy importantes que influyen en la salud de la piel. Se ha demostrado que una dieta con una carga glucémica elevada, que tiene un efecto desfavorable sobre los niveles de azúcar en sangre, favorece el acné. El cuerpo reacciona al estrés interno y externo continuo liberando hormonas del estrés. Las hormonas del estrés aumentan la producción de sebo de la piel y, por tanto, aumentan los síntomas del acné y las imperfecciones de la piel.
Es importante saber que el acné siempre va acompañado de una alteración de la barrera cutánea. Aquí, debido a la inflamación constante, la capacidad de regeneración de la piel llega a su límite. Este efecto se ve intensificado por productos de cuidado que no se adaptan óptimamente a la estructura y necesidades de la piel dañada.